17.2.05

UN SUEÑO HECHO REALIDAD: Grace Legacy, de Jeff Buckley


Hace poco ha caído en mis manos el disco Grace Legacy Edition, de Jeff Buckley, reedición necesaria (con todo un cd de bonus tracks) de aquel mítico Grace (1994), que nos demostraba que aún había esperanza para el rock tras la muerte de Kurt Cobain.

Pero Jeff Buckley estaba preparando su segundo disco cuando fue una tarde con un amigo a nadar al río Mississippi, y no se le volvió a ver con vida jamás. Seis días después, el cuatro de junio de 1997, fue hallado su cadáver. Ahí acabó la carrera de un auténtico genio, de sensibilidad incomparable y dotado de una voz única, capaz de ir de un género a otro en un mismo verso, haciendo malabarismos pocas veces escuchados en el mundo del rock. Belleza en estado puro.
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Y esa belleza está presente en este Grace Legacy, que además de un primer cd con los temas del disco original (donde estaba esa versión simplemente perfecta del Hallelujah de Leonard Cohen), trae un segundo cd de bonus tracks, testimonio de lo que perdimos con su muerte. En él hay sensacionales canciones que no merecían ser descartadas, como la maravillosa Forget her, o las versiones de los temas de Bob Dylan y Hank Williams (Mama, you been on my mind y Lost Highway). Hay además tomas alternativas de canciones incluidas en el disco original ( Dream Brother, o la incendiaria versión de Eternal Life), y otras descargas de energía en estado puro que demuestran el eclecticismo de este malogrado intérprete de culto, capaz de lo más salvaje y lo más delicado. Fue tan grande al menos como su padre (el gran Tim Buckley), y es ya, como él, una leyenda. Si viviera, seguramente, la música hoy día sería otra. Su muerte demuestra que no hay dios, que el mundo no es justo en absoluto; pero joyas como este Grace Legacy ayudan a consolarle a uno, y animan a soñar con un mundo mejor.