31.3.05

Pinceladas de ciencia-ficción

Hay un cuento corto de ciencia-ficción escrito en 1954 por Frederic Brown, que se hizo muy famoso y me gusta mucho. Es una utopía negativa de una concreción formidable: se llama Respuesta.

[+...]
Owar Ev soldó ceremoniosamente la última conexión con oro. Observado por los objetivos de una docena de cámaras de televisión, el subéter transmitió a todo el universo otras tantas imágenes del acto.
Se enderezó e hizo con la cabeza un gesto afirmativo a Owar Reyn, para aproximarse al interruptor que había de completar el contacto. Aquel dispositivo conectaría instantáneamente las monstruosas máquinas ordenadoras de todos los planetas poblados del universo (noventa y seis mil millones de planetas) con el supercircuito que había de enlazarlos a una supercalculadora, una máquina de cibernética capaz de combinar el saber de las galaxias.
Owar Reyn habló brevemente a los miles de billones de espectadores. Luego, tras una corta pausa, agregó:
-Adelante, Owar Ev.
Owar Ev pulsó el interruptor. Se oyó un poderoso zumbido; la oleada de poder procedente de noventa y seis mil millones de planetas. Destellaron las luces para ir apagándose después en el tablero de varias millas de longitud.
Owar Ev retrocedió y aspiró aire con fuerza.
-El honor de formular la primera pregunta te corresponde a ti, Owar Reyn.
-Gracias –dijo Owar Reyn-. Será una pregunta que ninguna máquina cibernética ha sabido responder.
Se volvió hacia la máquina.
-¿Existe un Dios?
La voz poderosa respondió sin titubeo, sin necesidad de accionar un solo relé.
-Sí, ahora existe un Dios.
El miedo se reflejó en el rostro de Owar Ev, que rápidamente puso la mano sobre el interruptor.
Quedó fulminado por un rayo surgido del cielo azul que instantáneamente cerró el contacto.




Si os ha gustado (espero que sí), decir que en 1956 Isaac Asimov publicó otro relato muy semejante, algo más extenso, que se llama La última pregunta, y que a mí personalmente me gusta aún más (ese no lo transcribo: si os interesa tendréis que buscarlo). Ambos, creo entender, me influyeron a la hora de escribir mi cuento Penetración, hace tres años, con el que gané un concurso en Getafe, y del que me siento relativamente orgulloso.

La ilustración que he añadido corre a cargo de mi buen amigo Kike “Spawn” Nolla, y demuestra la gran calidad artística de los aliados de El Bastión de los Sueños. Fue parte de su proyecto final de ilustración que, bajo el título de El cementerio de robots, componía una novela ilustrada basada en un relato mío del mismo nombre, y que sólo poseemos unos pocos :) en edición de coleccionista. Consideradlo una auténtica primicia.

Comentarios: 4

Anonymous Anónimo:

¡Pero que muy bueno el dibujo! ¿Tiene pagina oficial el responsable?

4/06/2005 05:10:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

No... pero a ver si se anima y la hace. Si se pasea por akí igual deja algún comentario contestando él mismo.

4/07/2005 09:50:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

Ya pueden verse algunas de sus imágenes por la red, en: http://ilustrando.com/ilustradores/main.php/view/Enric%20spawn%20Nolla/

4/19/2005 11:54:00 p. m.  
Anonymous José L.:

Pocos dibujos, pero los que hay me gustan

4/23/2005 08:07:00 p. m.  

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