1.4.05

Desvaríos filosóficos a propósito de nuestra naturaleza y nuestros sueños

La materia de los sueños tiene una composición etérea, enteramente maleable, carece de forma y atributos. Sólo se ve ligada a cierta inmutabilidad cuando nosotros la apresamos para soñarla, pero luego vuelve a su libertad de origen, donde es mutable y metamorfoseable. Eso lo sabe Neil Gaiman, y lo sabe Hayao Miyazaki, y también lo saben algunos más, aunque es un secreto. Por eso, si obramos el hechizo adecuado, podemos crear sueños que están más allá de los límites de lo real: así, estarán dotados de la cualidad de lo mágico, de lo extraordinario, de lo intangible.
Las personas funcionamos, en cierta medida, de la misma manera: no somos una, sino muchas personas contenidas en una misma; nuestras posibilidades son inaprensibles. Lo que ocurre es que la gente y el entorno que nos rodean nos crean un aspecto externo que nos limita, y nos es difícil movernos más allá de él. Cuando huimos, cuando nos escondemos, cuando vamos a otro lugar, entonces volamos. Y en pleno vuelo podemos tener la forma que queramos, cambiar, ser otro yo cualquiera, y estar en conexión auténtica con nosotros mismos. Y si hacemos esto, y desenmascaramos a nuestra falsa identidad aparente, nos tornamos más livianos y mágicos, como sueños.

Por eso recomiendo romper los esquemas propios, y hacerlo a menudo, y dudar de nuestra moral, de nuestros gustos, prejuicios y costumbres, y de vez en cuando actualizarnos a nosotros mismos, preguntándonos con sinceridad: “¿Es esto lo que quiero? ¿Soy éste yo?”. Y si no es (casi nunca lo es), reinventarnos y lanzar lo viejo a la basura, en un enérgico intento de renacimiento. Así avanzo yo, al menos, martillo en mano, rompiendo todo lo rompible de mí mismo. Y que lo que quede se las apañe y me represente como pueda.

Comentarios: 7

Blogger Andrés:

Es complicado moverse entre las caricaturas y bocetos de nosotros mismos que la gente que nos conoce ha trazado, unas veces con más fidelidad que otras.
Hace una semana hablé yo de esas caricaturas y de lo perniciosas y dolorosas que se hacen cuando se acaban distorsionando hasta la total irreconocibilidad.
Los dibujos incompletos nos arrastran y estoy de acuerdo en que hay que echarlos a la papelera tras convertirlos en convenientes bolas informes y dibujarnos de nuevo a nuestra voluntad con trazos firmes y colores nítidos.
Tampoco viene mal a este propósito una alguien que nos haya fotografiado metafóricamente.

4/04/2005 03:00:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

:D Chapó!

4/06/2005 03:21:00 p. m.  
Anonymous Ryuji Tsukazaki:

¿Porqué se empeñan las distintas religiones del mundo en hacernos creer que lo que tuvo un sentido más o menos legítimo hace miles de años debe regir nuestras vidas ahora?


Curiosidad:

La Biblia termina con un breve libro que se llama el Apocalipsis o el Libro de Revelación. Y es que el apóstol San Juan fue inspirado por el Espíritu Santo para dar un mensaje de consuelo a los cristianos de su tiempo que vivieron bajo graves peligros y persecuciones.

San Juan usa muchas imágenes y muchos símbolos bíblicos para transmitir su mensaje, sabiendo que los cristianos de su día sabrían interpretarlos correctamente según la situación actual que estaban viviendo. San Juan no pretendió escribir una crónica adelantada de lo que iba a pasar en nuestros días. Y no vale tomar sus palabras como si fueran un reportaje de periódico que sería trastornar el verdadero mensaje del apóstol.

En el capítulo 13 de su libro, San Juan habla de dos bestias que se van a oponer a Cristo en los últimos días. Una representa el imperio del mal y la otra es el emperador del reino del mal o el anticristo.

Para los cristianos de aquellos tiempos estaba claro que la primera bestia se refería al Imperio Romano que tanto les perseguía y la segunda al Emperador Nerón que echó a los cristianos la culpa de todos los males de su reino .

San Juan escribió en griego, pero su idioma nativo era el hebreo y estaba escribiendo para judíos convertidos al catolicismo. Ellos sabían que las cifras 666 se referían al nombre de "Nerón César", pues el hebreo antiguo, en vez de cifras (que no tenía), daba un valor numérico a cada letra.

Ellos escribían "NeRUN QeSaR" donde N tenía valor de 50, R de 200, U de 6, N de 50, Q de 100, S de 60 y R de 200. O sea, exactamente 666.

Eso lo hizo San Juan para evitar que los romanos entendiesen de quién estaba hablando. Los romanos no conocían ni el hebreo antiguo ni el verdadero sentido del simbolismo bíblico...


Hay gente que vive pensando que moir será una aventura sensacional.

Yo prefiero pensar que vivir es una grandísima aventura.

4/06/2005 04:39:00 p. m.  
Anonymous WIM:

"El que no trabaja incansablemente y lucha sin cesar contra el naufragio acaba por hundirse sin remedio."

4/07/2005 04:17:00 p. m.  
Anonymous MOEBIUS:

MUY DE ACUERDO CON ANDRÉS, J.ÁLVAREZ Y LOS DEMÁS. GRAN AGUDEZA EN LOS COMENTARIOS DE TODOS USTEDES...! GRACIAS POR ABRIRME UN POQUITO + LOS OJOS

4/12/2005 11:10:00 p. m.  
Anonymous Juan Palomo:

Bufff, ke peso me has kitado de encima krei ke me estaba volviendo eskizofrénika.
Gracias por devolverme mis múltiples personalidades sin volverme loka.

Ahhhh, se me olvidaba y x el blog es un pasada tío.

12/14/2005 10:06:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

Jeeeje...! Oye, Juan... :) ...esto... te cito:
"ke peso me has kitado de encima krei ke me estaba volviendo eskizofrénika." Oye, yo no estoy tan seguro de que no seas eskizofrénic@, con ese nombre y hablando de ti en femenino :D Igual estás tan loc@ como yo y todo...! ¿Nos conocemos?

12/15/2005 06:53:00 a. m.  

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