22.4.05

El gato de Schrödinger

Si en el último post hablaba de Lewis Carroll, alguien podría pensar que me he equivocado en el título y que hoy voy a hablar del gato de Cheshire, pero no: hablaré del gato de Schrödinger, un ejemplar si cabe aún más raro, puesto que no es un gato real ni tampoco inventado, sino un gato hipotético. Existe y a la vez no existe. Como mis lectores más avezados habrán deducido ya, una paradoja de este calibre tan sólo puede tener cabida en El Bastión de los Sueños tratándose de un nuevo capítulo de…

EL FASCINANTE MUNDO DE LA TEORÍA CUÁNTICA
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Schrödinger no estaba de acuerdo con Bohr cuando éste afirmaba que ciertas partículas no colapsaban en un estado determinado hasta que eran observadas. Esto le parecía completamente absurdo, como a cualquiera de nosotros, y para ejemplificarlo ideó una situación hipotética, que tenía tan sólo dos eventos posibles, ambos con una probabilidad del 50%. Sirve como ejemplo el decaimiento de un núcleo radiactivo, que produce un cambio en la estructura atómica que genera la aparición de ciertas partículas u ondas electromagnéticas. Según la teoría cuántica de Bohr, dicho núcleo permanecerá en suspenso (sin decaer ni dejar de hacerlo) siendo los dos estados igual de posibles hasta que alguien mida si el núcleo decayó o no. En el ejemplo teórico de Schrödinger, la sustancia radioactiva estaría dentro de una caja herméticamente cerrada, pero vigilada por un monitor, a su vez conectado a un sistema que contuviera gas venenoso que en el momento en que el núcleo decayera se liberaría, afectando a otro recipiente en el cual se encontraría el mencionado gato de Schrödinger. En este supuesto, dice Schrödinger, el núcleo permanecería en ese estado de suspenso en que habría decaído (en un 50% de probabilidades) y no habría decaído (en otro 50% de probabilidades), y esas dos posibilidades coexistirían hasta que un observador inteligente mirase la cámara. Así pues, hasta entonces, el núcleo habría decaído y no decaído, el gas se habría extendido y no se habría extendido, y el gato de Schrödinger estaría vivo y muerto a la vez. Casi nada. ¿Parece difícil creer en un gato dotado de la cualidad de existir y no existir a un mismo tiempo, verdad…?
Sí; el caso es que parece sacado de una obra de Lewis Carroll, pero es que a veces la realidad supera a la ficción, ya lo dicen. Y si no lo crees… Bueno, en el próximo capítulo de esta larga serie ya seguiré tratando más aspectos sorprendentes y fascinantes del mundo cuántico. HASTA ENTONCES... ¡DUDA!

Comentarios: 4

Anonymous Pablo:

Pero esto del gato de Schruder está demostrado? ESPERO QUE NO :d

4/23/2005 04:23:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

Esto del gato de Schrumaguen es una era una hipótesis con la que el tal Schrumaguen :) pretendía demostrar que las teorías cuánticas eran absurdas, pero ya seguiré hablando de ello en próximo capítulos de esta particular serie sobre los misterios de lo pequeño...

4/23/2005 11:40:00 p. m.  
Anonymous Anónimo:

Es un placer entrar aquí y aprender un poco más de física cuántica con buen sentido del humor ;) Espero impaciente las nuevas lecciones.

4/25/2005 12:59:00 p. m.  
Anonymous Anónimo:

Ja, ja! INCREIBLE!

5/06/2005 12:45:00 p. m.  

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