2.6.05

La moda cuántica

No está de moda ser racista, pro-capitalista, machista, o xenófobo. No está de moda ser conservador ni autoritario. No está de moda ser jefe, tener mal humor. Hoy en día está de moda ser progresista, pro-ecologista, de izquierdas, tener buen humor, y ser vegetariano.



No tener prejuicios, buscar el bien común, tratar de que este mundo en el que nos ha tocado vivir sea un lugar mejor (y no un espacio que seguir destrozando), deberían ser las prioridades del hombre moderno, que es un ser maduro, inteligente y concienciado, que ha entendido su poder actual y sus responsabilidades.

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Según las teorías cuánticas que desarrolló el físico y filósofo David Bohm (1917-1992), el universo es un sistema del tipo no-local, es decir, que todo él está interconectado, como un enorme ente, de manera que cualquier modificación que ocurra en una parte de éste afecta a todo el conjunto de alguna manera. Ésta es la teoría de las “variables ocultas” (extensiones que no somos capaces de percibir, pero que relacionan el cosmos de un modo fundamental) y que explica aparentes incongruencias de la cuántica, como la interrelación de partículas (de no aceptar esta teoría deberíamos pensar que se transmiten información a velocidades superiores a la de la luz).
Pues bien, siguiendo esta línea de pensamiento concluimos que aquel que busca su propio bien de un modo egoísta, y sin anteponer a éste el bien común, es como un órgano de nuestro cuerpo que se negase a aceptar que pertenece a un sistema más grande, y decidiera hacer daño a los demás en busca del beneficio propio. Tras ese aparente egoísmo lo que se esconde es la imbecilidad más absoluta.
Estamos en el siglo XXI, debemos comprender que la humanidad somos un órgano constituyente de un organismo más grande, que es el universo, aceptar que somos los propios amos de nuestro destino, que no hay dioses, o que si los hay no parecen ocuparse de minucias como la ecología o la sostenibilidad, y que tenemos que ser nosotros los que tomemos de una vez por todas las decisiones valientes que necesitamos: que antepongan, por lo pronto, el bien de nuestro planeta a cualquier otra causa.
Hacen falta más filósofos y hombres de ciencia al mando de nuestros gobiernos, y menos politicuchos cretinos, ridículos y anticuados.


Entérense de una vez: cuando todos seamos responsables como plaquetas o leucocitos, seremos libres como astros y partículas, atados tan sólo a nuestra existencia, en el camino de la anarquía verdadera. Ese el superhombre en el que yo creo: el hombre moderno que salvará nuestro futuro.

Comentarios: 7

Anonymous Andrea:

Me hechizan tus ideas, amigo mío, y sabe que me gustaría vivir en el futuro que nos describes en este escrito. Mi enhorabuena más sentida por tu pensamiento y tu ingenio. UN BESO!

6/03/2005 07:34:00 p. m.  
Anonymous Anónimo:

y si todos siguiesemos esas modas........lo malo, o no, es que hay gente para todo, opuesta a estas modas que podrían dar lugar al super hombre o al menos a ese hombre moderno que aunque no salve el mundo no acabe con el.
Pero exite la derecha, el autoritario, el jefe, el consumista y nada ecologista, el gran amigo Don dinero que cree que salvará el mundo y es realmente el que se lo está comiendo y un gran etc,etc,etc pero....será este hombre moderno y actual capaz de vencer a todo esto.
ESPERO QUE sí pero....vamos a luchar junto!!!!!!!!!!!!

6/04/2005 12:23:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

La gente que controla el poder parece no saber que es la felicidad. Pero (quizas) el hombre llegue un día a alcanzar un glorioso futuro de paz y libertad. esperemos que así sea.

Ahí va una cita de Brian Aldiss, de EL HOMBRE EN EL PUENTE, que habla de temas ligeramente semejantes: "Disfrutan demostrando su poder. Esta gente necesita expresar su infelicidad por medio del empleo de cosas feas, como revólveres y uniformes..."

6/04/2005 02:41:00 p. m.  
Blogger Andrés:

A mí me parece que son bastante felices, aunque sinceramente no les envidio esa felicidad, porque es equivocada; tener la capacidad de hacer tanto bien y no dignarse a extenderlo, es privarse de una felicidad inmensa.
Por cierto, me ha encantado la idea de una demostración matemática de la estupidez de esos valores, lástima que sea algo más complicado que todo eso.

6/05/2005 01:10:00 p. m.  
Blogger J.Álvarez:

Sí, tío desde luego q es mucho más complicado... el post es un poco en plan frívolo, sin querer profundizar demasiado en el tema... y también con el sano objetivo de meter (aunque sea con calzador, je,je) más rollo cuántico. ;)

6/05/2005 01:32:00 p. m.  
Anonymous Jorge Olano:

Ojalá todas las esperanzas que tenemois sirvieran para construir un mundo mejor. Y ojalá nuestros miedos no crecieran cada vez que vemos como la tragedia se cierne a nuestro alrededor. es difícil creer en la mejora de nuestra sociedad, y es difícil también creer en el hombre en estos tiempos de masacres, asesinatos, guerras indiscriminadas, traiciones, tantos y tantos intereses económicos y políticos, y tanta corrupción.

6/05/2005 05:35:00 p. m.  
Blogger Andrés:

Pensando y pensando, he llegado a la conclusión de que no vas muy desencaminado. En realidad, en un mundo global, todo lo que haces puede repercutir en miles de personas más. Fíjate si no en Bush padre, que quiere perforar el glacial que riega los campos de 200.000 chilenos en busca de oro. Este es un nivel más macro, pero ya que la teoría física trata de unificar las perspectivas macro con las micro, vendría a cuento.

6/06/2005 05:43:00 p. m.  

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